
En Seattle la moneda oficial es el dólar estadounidense (USD), y los pesos mexicanos no tienen ninguna aceptación en la ciudad. Para un viajero que llega desde México, la estrategia más cómoda para pagar en Seattle es tarjeta de crédito o débito con chip para los gastos principales, más una reserva de dólares en efectivo para propinas y situaciones puntuales donde no haya terminal de pago. Seattle es una ciudad muy digitalizada, así que la tarjeta cubre prácticamente todo el viaje.
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Seattle, en el estado de Washington, usa el dólar estadounidense como única moneda de curso legal. Los pesos mexicanos no se aceptan en ningún comercio, restaurante, transporte ni atracción turística de la ciudad. Los dólares canadienses tampoco circulan en Seattle, aunque la frontera con Canadá esté relativamente cerca.
Esto significa que antes de viajar, o al llegar al aeropuerto, es necesario contar con dólares disponibles. La forma más práctica para la mayoría de los viajeros mexicanos es llevar tarjeta habilitada para uso internacional y una cantidad moderada de dólares en efectivo para los primeros gastos.

Sí, la tarjeta es la forma de pago dominante en Seattle. Restaurantes, hoteles, museos, tiendas, supermercados y el transporte público aceptan tarjeta sin problema. El pago sin contacto mediante Apple Pay y Google Pay también está muy extendido, incluyendo en el metro ligero Link Light Rail que conecta el aeropuerto SEA-TAC con el centro de la ciudad.
El punto más importante para los viajeros mexicanos es cómo gestionar la tarjeta para no pagar comisiones innecesarias. La mayoría de los bancos mexicanos aplican cargos por uso internacional al pagar en dólares. Antes de salir, conviene revisar con el banco cuáles son las comisiones aplicables y, si es posible, usar una cuenta en dólares o una tarjeta que no cobre recargos por operaciones en el extranjero.
Cuando el terminal de pago ofrezca cobrar en pesos mexicanos en lugar de dólares, hay que rechazar esa opción siempre y pedir el cargo en dólares. Esa práctica (llamada Conversión Dinámica de Moneda) aplica un tipo de cambio del propio terminal que casi siempre es menos favorable que el del banco emisor de la tarjeta.
Seattle es una ciudad muy cashless, pero el efectivo sigue siendo útil en situaciones específicas. Las propinas (parte fundamental de la cultura de servicio en Estados Unidos) se pagan con mayor frecuencia en efectivo, ya que el dinero llega directamente al trabajador sin retenciones del sistema de pago. También algunos mercados de productores, puestos de comida callejera y negocios independientes del Pike Place Market pueden requerir efectivo o no tener terminal disponible.
Con entre 50 y 80 dólares en efectivo disponibles para los primeros días, más tarjeta habilitada, el viaje a Seattle queda bien cubierto.
La mejor opción es cambiar en México antes de viajar, en el banco o casa de cambio de confianza, donde los tipos de cambio suelen ser más favorables que en aeropuertos.
Si se necesita efectivo ya en Seattle, los cajeros automáticos de bancos reconocidos como Chase, Bank of America o Wells Fargo son la alternativa más confiable. Conviene hacer una sola extracción grande para minimizar las comisiones fijas por operación.
El Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma (SEA-TAC) tiene cajeros automáticos y casas de cambio disponibles en las terminales, pero las tasas del aeropuerto suelen ser menos favorables que las de los cajeros bancarios en la ciudad. Si se necesita efectivo al llegar, mejor sacar una cantidad pequeña para el traslado inicial y buscar un cajero bancario ya instalados en el hotel.
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Manejar el dinero en Seattle no tiene mayores complicaciones si se llega preparado. La tarjeta cubre prácticamente todo, y el efectivo cumple un rol específico pero importante: principalmente propinas y negocios pequeños sin terminal. Saber cómo pagar en Seattle desde el inicio del viaje permite disfrutar la ciudad sin sorpresas en el estado de cuenta.