
Si te preguntas qué hacer en Boston, la respuesta corta es que la ciudad combina historia colonial, deporte de primer nivel y vistas panorámicas en un espacio bastante caminable. Boston es una de las ciudades más antiguas de Estados Unidos, y buena parte de sus atractivos están cerca entre sí, lo que facilita armar un itinerario de varios días sin depender tanto del auto. A continuación, un repaso de las mejores actividades en Boston, con datos concretos de cada una.
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View Boston es el observatorio de 360 grados ubicado en lo alto de la Prudential Tower, sobre Boylston Street, en pleno Back Bay. Desde sus terrazas interiores y exteriores se puede ver el puerto, el downtown, el campus del MIT y, en días despejados, hasta la biblioteca presidencial JFK. El espacio incluye además una experiencia inmersiva estacional y un bar en la azotea llamado Stratus, ideal para cerrar la visita con un trago mientras cae el sol sobre la ciudad.
Recorrer el campus de Harvard, en Cambridge, es una de las excursiones en Boston más pedidas por quienes viajan con interés cultural. Los tours públicos duran cerca de 70 minutos, son guiados por estudiantes y recorren a pie sitios como Harvard Yard, la Biblioteca Widener, la estatua de John Harvard y el Memorial Church. Como las universidades no permiten el ingreso a los edificios, todo se hace al aire libre, así que conviene llevar calzado cómodo.

La temporada de avistamiento de ballenas frente a la costa de Massachusetts va de abril a octubre, con junio a agosto como el momento de mayor actividad. Los cruceros salen desde Long Wharf, en pleno puerto de Boston, duran entre tres y cuatro horas y llevan naturalistas a bordo que explican el comportamiento de las ballenas jorobadas, la especie más frecuente en la zona.
El clásico tour en trolley de Boston recorre más de 100 puntos de interés a lo largo de 17 paradas, divididas en tres circuitos: uno de dos horas por el centro histórico, uno de media hora por Back Bay y otro de media hora hacia el Seaport. El servicio sale todos los días desde las 9 de la mañana, con última salida a las 4 de la tarde, y pasa por sitios como Faneuil Hall, el USS Constitution, Boston Common y el North End. La modalidad hop-on hop-off permite bajarte en cualquier parada, visitar el lugar con calma y retomar el recorrido más tarde.
Para quienes disfrutan del deporte, ver un partido de los Boston Celtics en el TD Garden es una de las cosas que hacer en Boston con más energía. El equipo juega de local en ese estadio durante toda la temporada regular de la NBA, que arranca en octubre, y la historia de 18 títulos del equipo se siente en el ambiente de cada juego, incluso para quien no sigue básquetbol de cerca.
Los cruceros con comida por la bahía suelen durar entre dos y tres horas y combinan un buffet a bordo con vistas nocturnas del perfil de la ciudad, los muelles históricos y el puerto. La mayoría zarpa desde el Seaport, incluye barra paga de tragos y suma música en vivo o DJ durante el recorrido. Conviene llevar un abrigo liviano porque en la cubierta al aire libre refresca.
El Freedom Trail es un recorrido de 2.5 millas marcado con una línea roja en el piso que conecta 16 sitios clave de la independencia estadounidense, entre ellos Boston Common, la Old North Church, la casa de Paul Revere y el monumento de Bunker Hill. Se puede caminar por cuenta propia siguiendo la línea o sumarse a un guía con vestuario de época. Es gratuito recorrerlo y una manera directa de entender por qué Boston pesa tanto en la historia de Estados Unidos.
Fenway Park, casa de los Medias Rojas de Boston, abrió en 1912 y sigue siendo el estadio en actividad más antiguo de las Grandes Ligas de béisbol. Su rasgo más reconocible es el Green Monster, una pared de más de 11 metros en el jardín izquierdo. El tour guiado dura una hora, recorre el palco de prensa y muestra el asiento rojo que marca dónde cayó el jonrón más largo registrado en el parque: una parada obligada incluso para quien no sigue el béisbol.
Para tener internet en destino desde que aterrizas, sin pagar roaming ni depender del wifi del hotel, una eSIM como Yendos es la opción más práctica.
Si quieres moverte a tu ritmo, puedes alquilar un auto. También hay opciones de micro, tren o ferry para viajar entre ciudades.
Entre miradores, historia colonial, deporte profesional y paseos por el mar, Boston reúne un mix de actividades que responde bien a la pregunta de qué hacer en la ciudad durante una visita corta o de varios días. Antes de viajar conviene revisar fechas de temporada, como la de las ballenas o la de los Celtics, y reservar con anticipación las que más te interesen. Un buen punto de partida es comparar vuelos y hoteles hacia Boston en turismocity.com.mx y armar el itinerario con tiempo suficiente para disfrutar cada experiencia.