
Lima es una ciudad que sorprende a quienes la subestiman. Capital gastronómica de América Latina, tiene restaurantes en la lista de los mejores del mundo, ruinas preincas en pleno Miraflores, un barrio bohemio con murales y pisco en cada esquina, y excursiones de un día que llevan a dunas de arena, oasis en el desierto e islas llenas de vida marina. Las mejores cosas que hacer en Lima combinan cultura, naturaleza y aventura en una agenda que funciona para todo tipo de viajero.
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El free tour por Lima es la forma más eficiente de entender la ciudad antes de explorarla por cuenta propia. El recorrido habitual cubre el centro histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con la Plaza Mayor, la Catedral, el Palacio de Gobierno y el Monasterio de San Francisco con sus famosas catacumbas.
Desde ahí, el tour continúa hacia Miraflores, el distrito moderno con acantilados sobre el Pacífico, y Barranco, el barrio bohemio con murales, galerías y el icónico Puente de los Suspiros.

A unas cuatro horas al sur de Lima, la excursión a Lunahuaná combina la visita al balneario de Cerro Azul (un antiguo pueblo de pescadores con vistas al mar) con el recorrido por el valle de Lunahuaná, conocido por sus viñedos artesanales, producción de pisco y el río Cañete, ideal para canotaje.
El valle de Lunahuaná tiene un clima soleado que contrasta con la neblina permanente de Lima, lo que lo convierte en una escapada refrescante tanto para quienes buscan aventura en el río como para los que prefieren un recorrido más tranquilo por las bodegas locales y la plaza colonial.
Esta es la excursión de un día más popular desde Lima, y con razón. Combina dos experiencias radicalmente distintas: el oasis de Huacachina, único oasis en un desierto de Sudamérica, rodeado de dunas de arena que pueden alcanzar los 100 metros de altura. Y las Islas Ballestas, donde se puede ver leones marinos, pingüinos Humboldt y el famoso geoglifo del Candelabro tallado en el acantilado.
En Huacachina se puede hacer sandboarding o subir en buggy por las dunas, según el nivel de adrenalina de cada quien. Las Islas Ballestas se recorren en lancha: no se puede desembarcar en ellas para proteger la fauna, pero la travesía desde el puerto de Paracas ofrece vistas espectaculares de las colonias de aves y mamíferos marinos desde muy cerca.
Pocos saben que a menos de cuatro horas de Lima, subiendo hacia la sierra, existen paisajes completamente distintos a los de la costa. La excursión al llamado "Machu Picchu Limeño" lleva hacia la zona de Canta, en la sierra central de Lima, donde se encuentran ruinas preincas en un entorno de montaña verde y quebradas profundas.
El contraste con Lima costera es total: el aire es más fresco, el paisaje cambia de desierto a colinas con pastizales, y las ruinas tienen una escala más íntima que las grandes ciudades arqueológicas de Cusco.
A menos de una hora en auto desde el centro de Lima, los Pantanos de Villa son una reserva natural de humedales que resulta sorprendente por su ubicación: es el único espacio natural protegido por el Estado dentro de la ciudad de Lima, reconocido internacionalmente como sitio RAMSAR por su biodiversidad. Cuenta con más de 200 especies de aves residentes y migratorias, además de mamíferos, reptiles y plantas acuáticas.
Para tener internet en destino desde que aterrizas, sin pagar roaming ni depender del wifi del hotel, una eSIM como Yendos es la opción más práctica.
Si quieres moverte a tu ritmo, puedes alquilar un auto. También hay opciones de micro, tren o ferry para viajar entre ciudades.
Lima tiene mucho más de lo que parece a primera vista. Las cosas que hacer en Lima van desde recorrer catacumbas coloniales hasta surfear dunas de arena en el desierto, pasando por observar pingüinos desde una lancha o buscar aves migratorias en un humedal dentro de la misma ciudad.
Con tres días es posible recorrer lo principal de la ciudad: el centro histórico, Miraflores y Barranco. Con cuatro o cinco días se puede agregar una excursión a Huacachina y las Islas Ballestas, y otra a Lunahuaná o Canta. Lima también funciona como ciudad de paso antes de volar a Cusco, en cuyo caso un día y medio es suficiente para ver los puntos esenciales.
No. Los ciudadanos mexicanos pueden ingresar a Perú sin visa con su pasaporte vigente mínimo 6 meses, con una estadía permitida de hasta 183 días como turista. Solo es necesario presentar el pasaporte en migraciones al llegar al aeropuerto Jorge Chávez de Lima. Se recomienda verificar los requisitos actualizados con la embajada peruana antes del viaje.