
Toronto es la ciudad más grande de Canadá y una de las más diversas del mundo, y las cosas que hacer en Toronto combinan naturaleza espectacular, barrios con identidad propia, gastronomía de docenas de culturas y una excursión a una de las maravillas naturales más visitadas del planeta.
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Toronto es una ciudad que no se agota en una sola visita. Su perfil multicultural se traduce en barrios que parecen ciudades dentro de la ciudad: un Chinatown auténtico, un Little Italy, un Distillery District con arquitectura victoriana reconvertida en galerías y restaurantes, y un waterfront sobre el lago Ontario que en verano se llena de vida.
Pero lo que convierte a Toronto en un destino de primer nivel para los mexicanos es también lo que la rodea: a menos de dos horas están las Cataratas del Niágara y el encantador pueblo de Niagara-on-the-Lake, dos excursiones que por sí solas justificarían el viaje.

Las Cataratas del Niágara son una de las cascadas más impresionantes del mundo y el principal motivo por el que muchos viajeros eligen Toronto como base. Ubicadas a aproximadamente 130 kilómetros al suroeste de la ciudad, son accesibles en menos de dos horas y forman parte de la frontera entre Canadá y Estados Unidos.
Las Cataratas Herradura (el nombre de la caída principal del lado canadiense) tienen 57 metros de altura y más de 670 metros de anchura, con un caudal que genera una nube de vapor visible desde kilómetros de distancia.
La excursión a las Cataratas del Niágara desde Toronto incluye traslado desde la ciudad y tiempo libre en el área de las cataratas para recorrer los miradores, acercarse al borde del agua y, si la época lo permite, subir al barco Hornblower que navega hasta los pies de la cascada.
Es una de las actividades en Toronto que más conviene reservar con anticipación, especialmente en temporada alta, cuando la demanda de tours organizados es muy alta.
Antes de explorar Toronto por cuenta propia, el free tour por la ciudad es la forma más inteligente de orientarse. El recorrido a pie guiado pasa por los puntos más representativos del centro: el CN Tower que con sus 553 metros fue la estructura más alta del mundo durante décadas), el Rogers Centre, el Nathan Phillips Square frente al Ayuntamiento y el Financial District con su arquitectura de rascacielos que contrasta con los barrios históricos cercanos.
Si hay dos barrios en Toronto que justifican una visita guiada, son Kensington Market y Chinatown. Kensington es uno de los mercados al aire libre más vibrantes de Canadá: un laberinto de calles con tiendas de ropa vintage, puestos de comida de todo el mundo, murales y una energía de barrio alternativo que no se encuentra en ningún otro punto de la ciudad.
A unos metros está el Chinatown de Toronto, uno de los más grandes de América del Norte, con restaurantes, tiendas de especias y una densidad cultural que resulta fascinante para cualquier visitante.
La visita guiada por Kensington Market y Chinatown permite descubrir ambos barrios con un guía que da contexto histórico y cultural a lo que se ve, y que lleva al grupo a los puntos menos evidentes para el turista que recorre solo. Es una de las actividades en Toronto más recomendadas para quienes disfrutan la gastronomía y la diversidad urbana.
Niagara-on-the-Lake es uno de los pueblos mejor conservados del siglo XIX en Canadá y está a unos 20 kilómetros de las cataratas. Sus calles adoquinadas con tiendas, teatros y jardines de flores contrastan completamente con el ambiente de parque de atracciones que rodea las cataratas.
Es también una de las regiones vitivinícolas más importantes de Ontario, conocida especialmente por el icewine (vino elaborado con uvas cosechadas heladas) que se produce en las bodegas de los alrededores.
La excursión a Niagara-on-the-Lake con visita a una fábrica de chocolate y una bodega combina lo mejor de la región en un solo día: el encanto del pueblo histórico, una degustación de chocolates artesanales y una visita a una bodega local con cata incluida.
Toronto tiene una escena cervecera artesanal que creció de forma notable en los últimos años, con decenas de cervecerías independientes distribuidas por distintos barrios de la ciudad.
El tour de la cerveza por Toronto recorre algunos de los establecimientos más representativos de esa escena, con degustaciones incluidas y la explicación del proceso de elaboración de cada estilo.
Toronto tiene suficiente dentro de sus límites para ocupar varios días sin repetir experiencia.
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Para aprovechar mejor cada día en destino, reserva tus actividades en Toronto con anticipación. Si quieres moverte a tu ritmo, puedes alquilar un auto. También hay opciones de micro, tren o ferry para viajar entre ciudades.
Las cosas que hacer en Toronto son suficientes para justificar una semana completa sin sentir que se repiten las experiencias. La combinación de actividades dentro de la ciudad con las excursiones al Niágara y a Niagara-on-the-Lake es la estructura que mejor aprovecha lo que la región tiene para ofrecer en una estadía de entre cinco y siete días.
Las actividades más recomendadas en Toronto para mexicanos son la excursión a las Cataratas del Niágara, el free tour por el centro de la ciudad, la visita guiada por Kensington Market y Chinatown, y la excursión a Niagara-on-the-Lake con visita a una bodega y una fábrica de chocolate. Dentro de la ciudad, el Distillery District, el Royal Ontario Museum y la isla de Toronto son paradas que complementan muy bien cualquier itinerario.
Para recorrer los barrios principales de Toronto, hacer las excursiones al Niágara y a Niagara-on-the-Lake, y disfrutar de actividades como el tour de cerveza o la visita al ROM, se recomiendan entre cinco y siete días. Con menos de cuatro días es difícil combinar la ciudad con las excursiones sin sentir que se va a paso forzado. Toronto es una ciudad que se disfruta más cuando se recorre despacio.